© 2019 by Ana Pastor.

 I JUST WANT YOU TO BE HAPPY (2016)

Installation, happening and video. 

"My one regret in life is that I am not someone else. Woody Allen." /

"Mi único arrepentimiento en la vida es que no soy otra persona. Woody Allen".

Video 03'59''

The percentage of artists who make a living out of art does not reach 15% according to an independent study by Artfinder magazine. However, it is one of the most competitive professions and where a certain level of "success" is most demanded.

In this installation, the space is transformed into an old house with old fashioned furniture, in a place where an artist with few economic resources would live. The shelves are full of art galleries catalogs and self-help books. In this space there is a party with a second hand disco ball, cheap food and balloons where you can read "I JUST WANT YOU TO BE HAPPY", one of the most used phrases to exert violence of happiness on an individual along with "It's for your own good."

The installation is left untouched after the party. Food remains degrade, dust accumulates, balloons begin to deflate.

 

On the TV a loop video is played called "My one regret in life is that I am not someone else, Woody Allen." The video seems amateurish and banal, but the underlying meaning has a strong political position. There are many economic, cultural, generational or gender reasons why I can not be Jeff Koons, Yoko Ono or Andy Warhol even though I feel pressured to want to be. After all they are the image of success and therefore of happiness which I should aspire to.

El porcentaje de artistas que viven del sector no llega al 15% según un estudio independiente de la revista Artfinder. Sin embargo es una de las profesiones más competitivas y donde más se exige un cierto nivel de “éxito”.

En esta instalación el espacio se transforma en una casa vieja con muebles pasados ​​de moda, en un lugar donde viviría un artista con pocos recursos. Las estanterías están llenas de catálogos de galerías de arte y libros autoayuda. En este espacio tiene lugar una fiesta con una bola de discoteca de segunda mano, comida barata y globos donde se puede leer “SOLO QUIERO QUE SEAS FELIZ”, una de las frases más usadas para ejercer la violencia de la felicidad sobre un individuo junto con “es por tu bien”.

La instalación se deja sin tocar tras la fiesta. Los restos de comida se degradan, el polvo se acumula, los globos comienzan a deshincharse.

 

En la televisión se reproduce un video en bucle llamado "Mi único arrepentimiento en la vida es que no soy otra persona. Woody Allen". El video parece amateur y banal, pero el significado subyacente tiene una fuerte posición política. Hay muchas razones económicas, culturales, generacionales o sexistas por las que no puedo ser Jeff Koons, Yoko Ono o Andy Warhol a pesar de que me siento presionada a querer serlo, ellos son la imagen del éxito y por lo tanto de la felicidad a la que debería aspirar.