© 2019 by Ana Pastor.

 INTERBEING (2019)

Installation and video. 

Interbeing / Interser

Video looping 04'21''

In INTERBEING I work with the microbiome, the set of microorganisms (as many as cells) that populate our body. This work reveals the human being as a dynamic and interactive community of human and microbial cells that can influence our lives to unexpected limits, questioning the traditional description of identity as an independent unit. If we assume that an exchange of microorganisms occurs through human contact, we would adopt the notion of a post-human community as an interwoven mesh of interdependent beings where  bodies made of constellations of organisms act on each other. This would displace the predominance of the human subject as an agent for the encounter between different bodies. We would arrive at a new notion of the expanded body.

This project shows the reach of our daily contacts through different interactions (shaking hands, kissing, etc.) showing the microbial footprint before and after the exchange. This concept also links with the Buddhist philosophy that asserts that all beings and phenomena are interdependent and that more than beings, we are “inter-beings”.

En INTERSER trabajo con el microbioma, el conjunto de microorganismos que pueblan nuestro cuerpo y que igualan en número a nuestras células. Esta obra nos descubre al ser humano como una comunidad dinámica e interactiva de células humanas y microbianas que pueden llegar a influir en nuestras vidas hasta límites insospechados, cuestionando la descripción tradicional de identidad como una unidad independiente. Si damos por hecho que a través del contacto humano se produce un intercambio de microorganismos adoptaríamos la noción de una comunidad posthumana como malla entrelazada de seres interdependientes donde cuerpos compuestos como constelaciones de organismos actúan unos sobre los otros, desplazando la predominancia de la agencia del sujeto humano para el encuentro entre distintos cuerpos. Llegaríamos a una nueva noción del cuerpo expandido.

El presente trabajo muestra el alcance de nuestros contactos diarios a través de distintas interacciones (dar la mano, besar, etc) mostrando la huella microbiana antes y después del intercambio. Este concepto enlaza también con la filosofía budista que asevera que todos los seres y fenómenos son interdependientes y que más que ser, “inter-somos”.

Con la colaboración de:

Luis Miguel Gutiérrez, Catedrático de Bioquímica y Biología Molecular (UA)

Josefa Antón Botella, Catedrática de Fisiología, Genética y Microbiología (UA)

Cristina López Pascual, Dpto. de Fisiología, Genética y Microbiología (UA)